sábado, 5 de diciembre de 2015

Sociedad en Ruinas



Qué triste es vivir en esta sociedad, donde no se puede vivir en paz
porque te golpea fuerte como la gravedad y cuando no es un tiempo fugaz.
Que se va desvaneciendo,  como  calles vacías con humedad
dejándolas  pudriendo,  sin dejar rastro de la verdad original
y cuando no, solo dejan actos subliminal, para que piensen  que es la realidad
sin darse cuenta, que tarde o temprano alguna pista encontraran para llevarlos a su final.

Lagrimas, por la gente que ha perdido a un ser querido
por la culpa de las manos de un podrido malnacido.
Sangrientas, por las manchas de color rojo de las palmas del opresor
que es un transgresor, que sus crimen van subiendo como aquel que sube por el ascensor.
Lagrimas, por la gente que ha perdido su vida, por la culpa de las personas y su tonto ideal
pensando que ayudaran a su gente, pero su mente con suerte podrá quedarse en el hospital.
Sangrientas,
por los homicidas que dejaron las familias con una gran herida.
Y ahora son frágiles como el cristal, tan fuerte de la misma que llega ser letal.

Nuca existirá la paz mundial, cuando la línea de pensar de la gente sea el capital.
El único remedio, es que la población del mundo piense en una total igualdad
y que no exista ninguna necesidad, si es que esta manera de vivir se convierta en universal
o global. Cuando se extinga la oscuridad, la maldad  y los pueblos vivan en tranquilidad.
Cuando no se conozca la palabra arma, o alguno de sus sinónimos  y se convierta en anónimo
cuando la palabra racismo se convierta en prójimo y  que no haya seudónimos.
Si las primeras leyes fueran paz, tranquilidad y armonía, no pensaríamos en la agonía.
Si no existiría la ironía,  todo lo que pasa por nuestras mentes sea una simple sinfonía.
¿Comida? ¿Agua? Cuando estas preguntas  no queden sin respuestas
y que no haya muertes lentas, que conviertan gente en cadáveres de la necesidad
si estos fallecidos de la necesidad no lo habrían tratado  con tanta desigualdad
No existirá pueblos o países divididos, sino una gran y única ciudad.

Lagrimas, por la gente que ha perdido a un ser querido
por la culpa de las manos de un podrido malnacido.
Sangrientas, por las manchas de color rojo de las palmas del opresor
que es un transgresor, que sus crimen van subiendo como aquel que sube por el ascensor.
Lagrimas, por la gente que ha perdido su vida, por la culpa de las personas y su tonto ideal
pensando que ayudaran a su gente, pero su mente con suerte podrá quedarse en el hospital.
Sangrientas,
 por los homicidas que dejaron las familias con una gran herida.
Y ahora son frágiles como el cristal, tan fuerte de la misma que llega ser letal.

El humano cuando deje de inventar,  cosas que luego van a experimentar
verán que luego sus desastres no tendrán que limpiar o enterrar.
Si estos inventos de verdad dicen que son para nuestro bienestar
de la humanidad, ¿Por qué lo utilizan para pueblos conquistar?
Experimentos que aniquilaron a regiones y dejaron secuelas en sus generaciones
pero la gente que crea estos experimentos dicen que no tuvieron malas intenciones.