Somos Pintores en nuestra mente de fantasía pero cuando hablamos somos escritores de la hipocresía. Somos actores de mentir y escultores de falsas utopías
aferrados a las mismas a una imagen pegajosa como la arropía
Somos arquitecto de maldades y paisajistas de diversas realidades
que para defendernos usamos diferentes habilidades e identidades.
Somos Bailarines sin musas moviéndonos sin rumbo guiados por impulsos
casi sin pulso, pensamos que sabemos nuestro objetivo pero somos insulsos
Somos cantantes cautivantes, pero de verdad somos una voz sin alma
que para estar en calma, preciamos que la gente nos abrace con golpes de palmas
Somos seres, seres transmisores de mensajes
subliminales inconscientes.
Somos seres, seres especuladores y luego de críticas consciente.
Somos seres, seres traficantes de perjuicios y emociones.
Somos seres, seres contagiantes de miedos y preocupaciones.
Somos seres pandémicos de sentimientos, afectando a un ser sano
a un ser sano, no contaminado, lastimando, dañando-lo en vano.
Somos seres, seres especuladores y luego de críticas consciente.
Somos seres, seres traficantes de perjuicios y emociones.
Somos seres, seres contagiantes de miedos y preocupaciones.
Somos seres pandémicos de sentimientos, afectando a un ser sano
a un ser sano, no contaminado, lastimando, dañando-lo en vano.
Somos con nuestra inconsciencia una droga
llena de cortesía
pero con nuestra conciencia somos una soga que mata la poesía
Somos espectadores de lo general y no del detallismo
Lo miramos con ojos de arcaísmo en vez de modernismo
Somos inconscientes psicólogos sin estudio
Dando diagnósticos a la gente con repudio
Somos olvidadizo de memoria selectiva.
Y de recuerdo con imágenes relativas.
Somos lo que nos movemos en la vida como la letra cursiva
que en vez deberíamos movernos de manera reflexiva.
pero con nuestra conciencia somos una soga que mata la poesía
Somos espectadores de lo general y no del detallismo
Lo miramos con ojos de arcaísmo en vez de modernismo
Somos inconscientes psicólogos sin estudio
Dando diagnósticos a la gente con repudio
Somos olvidadizo de memoria selectiva.
Y de recuerdo con imágenes relativas.
Somos lo que nos movemos en la vida como la letra cursiva
que en vez deberíamos movernos de manera reflexiva.
Somos malinterpretes de enunciados sin sonido
y hasta a veces analizamos de más sin sentido
Somos lectores de portadas y no de contenidos
ya que pensamos que con verlos una vez ya estamos advertidos
Somos estructurados en una sociedad sin sentido
o nos equivocamos de lugar o tiempo de nacido
Somos luchadores idealistas de batallas pérdidas
queriendo ser parricidas, matricida con pocas charlas discutidas.
Somos creadores de mentiras fantasiosas,
queriendo convertirlas en verdades codiciosas.
Somos ateos de los cambios del tiempo de las personas
y cometemos pecado de que no nos impresiona.
Somos alquimistas de las verdades ajenas convirtiéndolas en agnósticas
y cuando no hacemos filásticas verdades convirtiendo en ilógicas.
Somos hipócritas y testigos de la cruel realidad de nuestro alrededor
porque lo vemos con los ojos de vencedor y no de perdedor.
Somos poseedores del síndrome de Diógenes con los recuerdos
porque que pensamos que sin ellos no vamos a estar cuerdos.
Somos como templarios debatiendo y juzgando a las creencias ajenas
produciendo un efecto a las personas en cualquiera de sus significados de la palabra enajenas..
y hasta a veces analizamos de más sin sentido
Somos lectores de portadas y no de contenidos
ya que pensamos que con verlos una vez ya estamos advertidos
Somos estructurados en una sociedad sin sentido
o nos equivocamos de lugar o tiempo de nacido
Somos luchadores idealistas de batallas pérdidas
queriendo ser parricidas, matricida con pocas charlas discutidas.
Somos creadores de mentiras fantasiosas,
queriendo convertirlas en verdades codiciosas.
Somos ateos de los cambios del tiempo de las personas
y cometemos pecado de que no nos impresiona.
Somos alquimistas de las verdades ajenas convirtiéndolas en agnósticas
y cuando no hacemos filásticas verdades convirtiendo en ilógicas.
Somos hipócritas y testigos de la cruel realidad de nuestro alrededor
porque lo vemos con los ojos de vencedor y no de perdedor.
Somos poseedores del síndrome de Diógenes con los recuerdos
porque que pensamos que sin ellos no vamos a estar cuerdos.
Somos como templarios debatiendo y juzgando a las creencias ajenas
produciendo un efecto a las personas en cualquiera de sus significados de la palabra enajenas..
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